Equipados para capturar el momento
Al final de los 90, la fotografía estaba a punto de cambiar para siempre. Las cámaras digitales comenzaban a abrirse paso y marcas como Canon empezaban a construir alrededor de ellas un nuevo lenguaje: EOS Digital. El futuro todavía no cabía en un teléfono; necesitaba una cámara, baterías, tarjetas de memoria y, aparentemente, un buen chaleco.
Estas piezas parecen formar parte de ese momento de transición. El chaleco, en algodón color hueso y con paneles de malla, está lleno de bolsillos y detalles pensados para tener el equipo siempre a la mano. En la espalda, un enorme Canon; al frente, EOS Digital. La gorra verde, gastada por los años, completa el conjunto con el mismo logo y una estética que podría haber salido directamente de una feria de fotografía de 1999.
Hoy es difícil imaginar que la llegada de una cámara digital pudiera sentirse como algo nuevo, pero estas piezas pertenecen precisamente a esa época: cuando la fotografía todavía se llevaba colgada del cuello y el futuro se podía bordar en una gorra.