La belleza de no haber ganado
No todas las camisetas guardan una victoria. Algunas guardan una manera de entender el fútbol. Esta Topper original de Brasil, utilizada durante el Mundial de México 1986, pertenece a una selección que muchos siguen considerando la mejor que nunca fue campeona del mundo. Un equipo liderado por Zico, Sócrates, Careca y Falcão que convirtió cada partido en una demostración de imaginación, técnica y personalidad.
El dorsal 10 es imposible de ignorar. Es el número que inevitablemente nos hace pensar en Zico, uno de los últimos grandes románticos del fútbol brasileño. La camiseta conserva el escudo con tres estrellas, las únicas que Brasil tenía en ese momento, y el distintivo de México 86, un detalle que la sitúa exactamente en uno de los Mundiales más recordados de la historia.
Hay piezas que valen por su rareza. Otras por la historia que cuentan. Esta hace ambas cosas. Es un recuerdo de una selección que no necesitó ganar la Copa del Mundo para convertirse en eterna. Hay equipos que levantan trofeos. Y hay equipos que cambian la forma en la que recordamos este deporte.